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miércoles, 3 de febrero de 2016

bendito pan de plata...

Llevo un par de años con esta vieja reliquia que conseguí a un precio irrisorio en una tienda de Tirso de Molina en Madrid.

La pieza como tal era pesada, bastante fea y tenia carcoma, según los vendedores sirvió de altar en una casa señorial de la época.





Nada mas llegar al taller la metí en una bolsa con el tratamiento anti-carcoma y ahí ha estado esperando todo este tiempo hasta que me he decidido a darle su merecido cambio.

Como siempre lo primero desarmarla, y su procedente lijado a conciencia para dejar bien lisa la superficie que tiene bastantes grietas y para este trabajo tiene que quedar  perfecta.




Una vez todo preparado, se limpian las piezas con un paño húmedo para quitar los restos de polvo del lijado  y si tiene muchos recovecos utilizo la aspiradora directamente.


El mueble en si me resulta como he dicho antes muy pesado, por lo que decido cambiar la parte trasera por dos patas mas discretas y que dejan respirar un poco al mueble.




Voy a utilizar la técnica del pan de plata, es un poco delicada pero la transformación puede ser muy vistosa. Para que resalte el brillo de la plata elijo de fondo un "azul noche" que hago yo mismo con pinturas al agua. (80% azul , 10% negro y 10% agua para rebajar)







Una vez bien seca la pintura se puede proceder a poner el pan de plata, que evidentemente no es autentico.

Utilizo barniz "mixtión" en este caso su variante de secado ultra rápido para que una vez aplicado no tengas que esperar mas que 15 minutos, y luego te da hasta 5 horas para trabajar sobre la pieza.




Es aconsejable trabajar por zonas, para no pringarse y terminar con todo empantanado, en este caso la pata la haré de dos veces, se extiende una capa muy estirada y uniforme y se espera a que este al "mordente" (pegajoso pero no mancha).

Ahora con la ayuda de una brocha de pelo muy blando y suave, yo utilizo una de maquillaje, voy colocando con paciencia y sin prisas los panes. No pasa nada por que no cuadre, por que se quede a trozos o se arrugue, todo se puede parchear después, así qué antes de echarse las manos a la cabeza, coger aire y pensar que todo tiene arreglo...




Este trabajo lleva mucho tiempo mas que nada al ir por partes, pero bueno, es entretenido y enseguida empiezas a ver el cambio radical que esta dando el mueble.




Aquí las piezas en bruto, como consejo diré que como mínimo un par de días sin tocarlo para que seque bien el barniz, si son mas mejor aún, una vez transcurrido este tiempo, con los panes bien fijados y con ayuda de una brocha de pelo mas duro le damos un repaso a todas la piezas para eliminar todos esos trocitos que no se han pegado y sobran. 




Llegados a este paso, hay varias opciones, a mi personalmente asi me parece el aspecto de un sanwich  de mortadela en el recreo de un colegio, demasiado brillo como si fuera ALBAL puro.




Para arreglarlo y matar todo este brillo es suficiente darle una Pátina con aguarrás y oleo negro. Directamente se aplica con una brocha sobre el mueble y se retira al gusto con la ayuda de un trapo, se puede hacer mediante "golpecitos" o arrastrando, depende del acabado que queramos.



Y aquí la diferencia entre una pata y otra, como se puede observar el brillo a desaparecido y la superficie ha quedado mas uniforme.




Para el siguiente paso hay que esperar bastantes días, hasta que la pátina este seca por completo, una vez transcurrido los días procedo al montaje y encolado de todas las piezas, mucho cuidado con este paso ya que el mueble aún no esta protegido y el pan de plata es muy delicado.





Como acabado le doy un barniz al agua, mata otro poco el brillo y seca muy rápido. Y aquí terminado el mueble, decir que no es trabajo para impacientes ya que aunque sea un ratito al día son muchos días los que tienes que emplear para respetar los tiempos de secado y demás. Un saludo y espero les guste.






domingo, 17 de enero de 2016

LARGA VIDA A LA DESCALZADORA...

Otro de los trabajos que me apetecía mucho realizar y que por fin a llegado su hora era una clásica descalzadora estilo LUIS XV/XVI, me costo conseguirla bastante, no porque no existan muchas en el mercado sino porque los precios eran bastantes elevados o me pillaban a la otra punta del país.


Y quien me iba a decir que cerquita de casa, apenas a dos kilómetros encontraría esta preciosidad, tan sencilla pero elegante a la vez.



El estado no era el que esperaba ya que al observarla mas detenidamente me di cuenta que estaba toda sujeta por escuadras metálicas y tornillos , le faltaba algún muelle y su estructura había servido de cobijo a algún que otro roedor y "bichito".

Red de sujeción del esparto.

Capa de esparto que hace la función de acolchado.
Despiece de muelles y cinchas de sujeción.
Uso de la "pata de cabra" muy útil para esta tarea.


Manos a la obra comencé con el despiece, todo iba sujeto con puntas por lo cual tarde bastante en quitar todas. No se pudo salvar nada excepto algún muelle que ya he reciclado y pondré en los posteriores tutoriales, y la tela simplemente la guardo para sacar los futuros patrones del nuevo tapizado, tuve que tratarla con muchísimo cuidado porque era tocarla y rasgarse.





Una vez desmontada y quitados todos los herrajes metálicos  sin necesidad de dar ni un solo golpe ella sola se deshizo así que aproveche para lijarla, no era cuestión de dejarla en la madera natural pero si preparar la superficie para el posterior pintado. Fue tarea fácil porque el barniz estaba tan pasado que casi pasando los dedos con un poco de presión salia la mayor parte.


Acto seguido procedo al encolado de las piezas y al relleno de algún que otro agujero, los ensambles están enteros  y en buenas condiciones y solo hay que poner un "esparrago" de madera en uno de los brazos. Sujeto bien todas las piezas con sargentos y las dejo secar 48 horas como mínimo, en estos casos mas vale pasarse y dejar bien fija la estructura.


En este caso dejo la pintura negra aparcada ya que he elegido una pintura a la tiza color "gris antracita", este tipo de pintura le aporta textura y un acabado mate que me gusta mucho para luego darle la pátina correspondiente. La pintura es de unos grandes almacenes que encima estaba en promoción y el bote grande no superaba los 10€. ¡OJO! hay que moverla  mucho ya que es muy espesa y con una mano es suficiente.

Este es el resultado final, la verdad que me ha gustado mucho el acabado.

Seguidamente comenzamos con el plateado efecto nacarado, no quiero oscurecerla mucho porque el tapizado será negro y no resaltaría ni haría contraste.
Uso el mismo producto que habéis visto en  tutoriales anteriores, comprado en los mismos almacenes, es mas caro que la pintura normal pero un bote cunde muchísimo.




Como veréis en las fotos el resultado es bastante vistoso, y en la primera observareis la diferencia del sin al con... Una vez respetados los tiempos de secado de esta ultima capa procedo a dar una capa de barniz al agua para proteger la pintura en las siguientes manipulaciones , esto hay quien lo hace al final pero he preferido hacerlo ahora y trabajar mas seguro.

El siguiente paso es el tapizado, que en este caso lo haré con cinchas de goma recicladas de neumáticos de coche (para mi opinión las  mejores y mas resistentes) y con espuma de alta densidad.



A esta última le hago una especie de cajeado para que encaje perfectamente y asiente directamente sobre las cinchas. 



Una vez colocadas todas las espumas, y retomando la tapicería antigua procedo al corte de la nueva usando estas de patrón. Siempre dejo unos centímetros mas por cada lado ya que no soy muy experto en este arte y seguramente alguna preparé por mi ignorancia.




Aquí la trasera del respaldo a la cual le he añadido una cincha que no tenia para una mejor sujeción y durabilidad. 


Y el tapizado delantero... Como no tengo herramienta exclusiva para estos menesteres utilice una grapadora normal y corriente con grapas de 0.8 cm de largas.


















Para  tapar esas horrendas grapas le coloco una pasamanería también en negra, que en las fotos no se aprecia bien pero al natural algo resalta.


 Y ya para terminar y  rematar la faena cubrí los bajos de la silla con una tela de loneta, elegí un color lila que me parece hacia buen contraste.



Y aquí el resultado final, muy vistoso para cualquier rincón de casa...